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¿Cuáles son las consecuencias de la violencia de género en línea?

 

Impacto en la salud mental

La violencia de género en línea tiene un impacto psicológico y emocional en quienes la sufren. Para entender hasta qué punto ocurría esto preguntamos ¿Qué tipo de daño te ocasiona la violencia en línea? Entre los sentimientos identificados encontramos que el 73% siente frustración e impotencia, el 61% sensación de inseguridad, el 45% estrés o ansiedad, el 38% miedo y el 25% inestabilidad emocional. Otros sentimientos reportados incluyen bajo autoestima, vergüenza, depresión y culpa.

En las entrevistas también encontramos que estas sensaciones se asemejan mucho a lo que sienten muchas víctimas de acoso callejero o de alguna forma de violencia física. Destacamos las siguientes:

Inestabilidad emocional

“Me causaba ansiedad no saber cómo responderle. ¿Qué le puedes decir para que pare? Tuve que cambiarme de número.”

Las personas entrevistadas expresaron sentimientos relacionados con tristeza, ansiedad, estrés, pánico, inestabilidad emocional y hasta pensamientos auto-destructivos que finalmente las obligan a auto-censurarse o distanciarse de ciertos temas o relaciones por auto-protección.

Estado permanente de alerta

“Es psíquicamente agotador leer todos los comentarios. Tomamos postas para leerlos porque toma horas extra y trabajo emocional de parte del community manager borrar comentarios. Además la violencia no tiene horario – puede ocurrir en cualquier momento”

También existe la sensación de tener que estar constantemente alerta, pegados al celular todo el tiempo o “por lo menos una hora al día” para poder responder el gran volumen de mensajes. Sin embargo a estas personas les resulta casi imposible deshacerse de las agresiones, sobre todo las que llegan por medio de ataques coordinados: “No nos da la vida para responder todo”.

Agotamiento

“Es un montón de tiempo también. Era agotador. No me daba cuenta y ya era la medianoche. Por estar tan pegada a eso, no me daba cuenta que sí te cobra tiempo y energía. Y justamente por esas cosas es que otras amigas cerraron su Facebook”

Las personas manifestaron estar cansadas y agotadas por cómo les “quitaba tiempo” y gastaba las energías el lidiar con esta violencia. Además, expresaron sentimientos paralizantes como la frustración, impotencia, la indiferencia o la resignación manifestado por medio de frases como: “Ya me daba igual, ya no me importaba tanto”; “ya no me interesa opinar, detrás de una computadora siento que no vamos a llegar a mucho”.

Sensación de inseguridad

“Yo me sentía con miedo de salir a la calle y que digan que soy una violenta y que me boten de los espacios. Estuve muy paranoica”

La violencia también tiene un impacto en qué tan vulnerables se sienten las personas a riesgos externos, acompañado de una sensación de inseguridad, estrés, ansiedad, pánico, miedo y vergüenza en espacios virtuales. En las entrevistas, nos indicaron que “sintieron miedo” debido a amenazas virtuales y que en ocasiones tuvieron que pedir a familiares o amigos que los acompañen para tomar transporte público.A pesar de que en la mayoría de casos las amenazas no se materializaron, buscaban ante todo amedrentar a quienes recibían los mensajes.


Impacto en los hábitos

“Es muy frustrante porque he visto muchos casos en los que cambia su rutina para evitar este tipo de violencia.”

A pesar de que el uso de internet es cada vez más necesario y común, muchas de las personas que han sufrido violencia en línea se han visto obligada a cambiar sus hábitos en línea para proteger su seguridad y evitar nuevas formas de acoso sexual o persecución política. Para entender hasta qué punto se dieron estos cambios, preguntamos en la encuesta de qué manera los ataques influenciaron la frecuencia de uso de internet, el tipo de contenido que publican, las plataformas que usan y cómo se relacionan.

Cambios en conductas en línea

Encontramos que las personas que deben de lidiar con la violencia de género en línea tienen a modificar sus conductas y usos de herramientas en los espacios digitales, evitando ciertos comportamientos o interacciones con el objetivo de no ser violentadas. El 55% cambió su frecuencia de uso de internet y el 34% afirmó que ya no sigue publicando el mismo tipo de contenido después de algún acto de agresión. En las entrevistas afirmaron que cerrar perfiles en redes sociales o cambiar hábitos de uso ayuda a víctimas de violencia a evitar los sentimiento negativos que le generan los ataques.

Pérdida de confianza en red de contactos

El 65% de personas cambió sus manera de relacionarse con los demás. La violencia genera una pérdida de confianza en la red de contactos y en las comunidades donde se originó la relación de agresor y víctima. Las agresiones además lleva a la reducción de contacto con personas que compartían una opinión contraria.

Uso de internet a pesar de la violencia

“De hecho a mí [la violencia] no me detuvo. Al contrario, a partir de eso me parece importante hacer visible el acoso cibernético y a los trolls que me están atacando”

El 83% respondió que continúa usando las mismas plataformas y redes sociales, a pesar de haber sufrido violencia en redes. Esto indica que si bien las personas sufren ataques y agresiones, la mayoría no quiere o puede dejar de usar internet en su día a día, ya sea porque usan las plataformas para defenderse de la violencia misma o por una resolución de no abandonar espacios que también les pertenecen.