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¿Cómo nos estamos defendiendo de la violencia en línea?

 

En las entrevistas fue evidente que si una persona que ha sufrido violencia en línea decide realizar una denuncia ante las autoridades o reportar el hecho en las plataformas intermediarias tiene que pasar por un proceso que normalmente no satisface sus expectativas de justicia. 

Ante esta realidad y al no contar con soluciones reales por parte de estos actores, muchas mujeres, miembros de la comunidad LGBTIQ+ y activistas vieron la necesidad de construir sistemas de defensa, protección y denuncias desde la comunidad para reafirmar su participación y presencia en los espacios digitales.

Esta sección describe como estos grupos usan la tecnología de manera estratégica para protegerse y resistir frente a las diversas manifestaciones de violencia a las que se encuentran expuestas o expuestos. Es importante resaltar que las estrategias presentadas se basan en el poder de decisión y autonomía de las víctimas, quienes han encontrado las mejores maneras de aumentar sus niveles de seguridad con la finalidad de protegerse. No existe una sola o mejor estrategia de respuesta ante la violencia de género en línea. Las decisiones que cada persona y/o grupo tome van a depender de sus propias experiencias y de una reflexión sobre los mejores mecanismos para lograr sus objetivos.


Tácticas para prevenir o lidiar con contenido violento

1. Filtrar palabras

“Tenemos la opción de no admitir algunas palabras como”asesinas” “aborteras”

Algunos colectivos han decidido usar las herramientas que otorgan algunas plataformas para controlar los comentarios que reciben en sus publicaciones. Por ello, seleccionan las palabras ofensivas que suelen usarse en su contra, las bloquean y de esa manera no aparecen en el comentario o publicación que se realice. Si bien esto no es una solución definitiva, sí permite bajar el tono con el cual la persona agresora se está comunicando y así afectar en menor medida a las personas que leen los comentarios.

2. Bloquear y/o ignorar comentarios violentos

“Bloquear y eliminar comentarios para no darles visibilidad. A este nivel de ataques ya no deberíamos responderles por una protección emocional”

Tanto en la encuesta y entrevistas se dio a conocer que esta es una de las acciones más comunes ante comentarios violentos, de odio, machistas y discriminatorios. En algunos casos, primero deciden ignorar este tipo de mensajes, sin embargo si consideran que este es muy ofensivo o si la persona es muy reiterativa, suelen preferir eliminar esos comentarios y bloquear a la persona. En algunas ocasiones, esta decisión suele tomarse después de haber intentado entablar una conversación con la persona agresora. En otros casos, se prefiere no dar visibilidad a este contenido ya que perturba la convivencia entre las personas interesadas en el tema que se esté tratando.

“Tomamos la decisión de no usar ese bloqueo, y de dejar que las personas comentan tal como piensan y en base a eso […] generar conversaciones”

Por otro lado, hay algunos colectivos que prefieren no bloquear ciertas palabras, porque consideran que esto incentiva conversaciones donde personas con puntos de vista distintos dialoguen y puedan cuestionar sus posiciones.

“Tomamos postas para leer los comentarios”

Si bien, puede sonar “fácil” el bloquear o ignorar cierto contenido, debemos de tomar en cuenta que las personas que sufren violencia de género en línea, sobre todo aquellas que son víctimas de hostigamiento o ataques coordinados, reciben grandes cantidades de mensajes y comentarios diariamente. A tal punto, que no es posible que una sola persona se encargue de monitorear esto, a la par que realiza otras actividades. Bloquear o ignorar es una estrategia que considera la gran demanda emocional que requiere leer todos los comentarios y analizar la posibilidad de responder, teniendo en cuenta que estos van en contra de la orientación sexual, la etnia, la condición social, el género y/o sexo de una persona.

3. Eliminar a agresores

“Tenemos que ser operativos con las purgas […] Nos repartimos letras del alfabeto. Todos tienen que ser aprobados.”

Este hábito de control que algunas personas generan es de suma importancia porque nos demuestra que el trabajo de protegerse es arduo y constante. Decidir eliminar a usuarios debido a su comportamiento agresivo responde a la necesidad de proteger a la comunidad que se va creando en pro de un tema. Se busca que ese espacio esté libre de violencia, para que las personas interesadas puedan encontrar la información que buscan o puedan generar conversaciones sin el temor a ser atacadas.

4. Guardar evidencia

“Guardamos su foto y el nombre, por si acaso no vaya a ser que algo vaya a pasar Han habido amenazas de muerte”

Recordemos que la violencia de género en línea tiene consecuencias en nuestra vida cotidiana offline. Es así, que en algunos casos las personas han recibido reiteradas amenazas de muerte, por lo cual, han tenido que lidiar con sentimientos de ansiedad, miedo y preocupación. Por ello, como una medida de cuidado y prevención, suelen guardar evidencia de la persona que las agrede en línea.

5. Visibilizar a agresores

“Me parece importante hacer visible el acoso cibernético. Decir: estos son los trolls que me están atacando”

Por otro lado, ante los diversos casos y formas de violencia, muchas personas deciden hacer público a los agresores como una medida de denuncia y apropiación del espacio en donde se realiza la violencia. Mostrar quiénes son, qué mensajes envían y bajo qué medio, es una manera de alertar a otras personas que pueden estar pasando por lo mismo, y de esa manera hacer sentir al agresor que puede ser identificado.

Prácticas de seguridad digital

1. Proteger datos personales

“Cuando estás en las calles, estás tú en ese momento. Pero cuando estás en redes, expones a todo tu antecedente virtual que es las fotos de tu familia, tu pasado. Es algo que está permanentemente ahí para que la gente pueda entrar”

En algunas de las entrevistas nos comentaron que suelen tomar precauciones sobre lo que comparten públicamente en sus medios sociales, pues consideran importante no difundir información personal que luego puede ser usada para intimidarlas. Esto implica verificar si sus cuentas son privadas, qué información es visible para personas externas a su red, etc.

2. Crear perfiles paralelos

“Yo le creé un perfil falso a una chica para moderar y administrar”

En algunos casos nos comentaron que era preferible tener dos perfiles: uno de uso privado donde se puede publicar información personal y otro para el activismo donde se comparta información pública. Al realizar esta separación, se protegen ante cualquier persona que quiera buscar datos personales para acosarlas o amenazarlas con información de sus familiares o usando las rutas de desplazamiento que puedan tener. Esta estrategia busca crear dos espacios donde expresarse, el primero donde pueden tener más filtros de seguridad con la finalidad de que no las encuentren fácilmente y desarrollar su activismo sin el temor que otras personas puedan conocer de sus vidas privadas. El segundo, donde pueden expresar sus opiniones y continuar forjando lazos afectivos con sus familiares, parejas y amigos.

3. Proteger datos personales de familiares

“Tengo mucho cuidado cuando publico cosas donde salen familiares míos. Casi ni publico fotos de mi familia, de mis amigas. Casi todas son activistas”

Otra estrategia es evitar compartir fotos, información, videos o ubicación que puedan llevar aque ubiquen a amigos, parejas o familiares. Prefieren hacer eso para evitar que estas personas puedan ser atacadas como nexo al contenido que publican o al activismo que realizan.

Estrategias de autocuidado digital

“El auto-cuidado es una decisión cotidiana. Es incluso un estilo de vida, una mirada interna de tus necesidades y de la ponderación que ciertos hechos merecen tener o no dentro de tus emociones.”

Las estrategias desarrolladas también resaltan la importancia del auto-cuidado como una de las bases para la reapropiación y redefinición de la tecnología. Las personas a quienes entrevistamos reconocen que es importante analizar e identificar cómo el labor que realizan las coloca en posiciones de vulnerabilidad. Ante lo cual han desarrollado estrategias de respuesta para las necesidades que han ido descubriendo conforme avanzan en su activismo.

1. Desconectarse de internet

“Por salud mental […] porque llega a un punto donde tu activismo y tu trabajo forman parte de tu vida”

Uno de los mecanismos de auto-cuidado que encontramos fue la desconexión de internet por un periodo de tiempo, en el cual las personas buscaban darse un respiro de la violencia que debían de enfrentar constantemente en las plataformas digitales. Es importante analizar que esta salida no es únicamente voluntaria, pues no se hace por el placer de desconectarse sino para aliviar la carga de violencia que se encuentra en internet.

2. Desinstalar aplicaciones móviles de Facebook, Twitter, etc.

“Ya no tengo Facebook instalado en el teléfono porque me da demasiada ansiedad ver las notificaciones, los comentarios, y sobretodo la violencia de los comentarios y la agresividad del discurso que se daban en los comentarios”

Reducir tiempo en redes, apagar las notificaciones y/o borrar las aplicaciones del celular son decisiones que toman como una medida para cortar los puentes en los cuales deben de defender su identidad. Si bien esta acción no necesariamente implica que las personas dejan de usar esos medios sociales, sí requiere que su actuar en estos espacios se vea limitado. Sin embargo, esta desconexión es importante porque les permite tomar fuerza para seguir en lucha.

3. Crear redes de apoyo

“Los ataques son respondidos por otros usuarios que nos siguen”

Una de las estrategias más resaltantes que encontramos fue la importancia de reconocer el trabajo en comunidad. Los ataques y mensajes violentos que reciben no únicamente son respondidos por las personas que administran la página, sino también por las personas que siguen la cuenta. De esa manera, se da una respuesta en comunidad.

“Descargar frustración conversando con compañeros de trabajo”

Poder compartir con alguien más la frustración, cólera, miedo, ansiedad que la violencia de género en línea genera es un medio de soltar y de buscar apoyo en las personas que confían. Estas redes de apoyo, otorgan espacios seguros donde se pueden compartir ideas. Técnicas como compartir videos de humor o memes de animales, son manera de reforzar el buen ánimo para seguir en el activismo.