Estrategias para denunciar la violencia en línea

El año pasado realizamos una investigación sobre la violencia de género en línea en el Perú. En esta nueva serie de artículos en nuestro blog, estamos compartiendo nuestros principales hallazgos y aprendizajes. Cada semana estaremos publicando un post con un tema específico para contribuir a las discusiones sobre este tema.

Vivimos en uno de los países con el mayor número de asesinatos, violencia y hostigamiento por motivos de género en el mundo, y en los últimos años, también nos enfrentamos al aumento de violencia en línea basada en el género. Como hemos explorado en otros artículos, este tipo de violencia puede llevar a la autocensura, el trauma psicológico y aumenta el riesgo de violencia física para mujeres y personas LGBTIQ+. Sin embargo, las personas que sufren de esta forma de violencia en su día a día, sienten que no tienen el respaldo del sistema de justicia.

Entre las razones por las que las personas deciden no denunciar, encontramos que no existe claridad sobre si el Estado puede protegernos de la violencia en línea. Además, la impunidad alrededor de la violencia de género ha causado que la mayoría de personas pierdan la confianza en el sistema legal. Como nos indica la socióloga Liz Meléndez, muchas mujeres han dejado de creer en el sistema de justicia y se resignan a no denunciar para evitar la revictimización, vergüenza y maltrato que el proceso supone.

En Hiperderecho creemos que es fundamental que las personas se acerquen a denunciar estos hechos. Solo así podremos lograr que el sistema de justicia entienda la urgencia de capacitar a sus operadores, y que a nivel cultural y social, las personas consideren a la violencia en línea una forma de violencia grave. Si no sabes por dónde empezar, aquí te presentamos tres estrategias que puedes usar para denunciar la violencia en línea.

Conoce el Decreto Legislativo 1410

El primer paso es entender qué tipo de delito se ha cometido. Para eso, te recomendamos que te familiarices con el Decreto Legislativo 1410. Como les hemos contado, las modificaciones que introdujo este Decreto al Código Penal convierten en delito al acoso, acoso sexual, al chantaje sexual y a la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento aun cuando ocurren en espacios virtuales. Es más, en el caso del último delito, la difusión de las imágenes por internet se considera un agravante penado con hasta seis años de cárcel.

Sin embargo, a pesar de que la publicación del Decreto es un gran avance para el acceso a la justicia para víctimas de violencia de género, hay detalles que aún generan preguntas. Por ejemplo, a propósito del caso de Yhonny Lescano, la ciudadanía se dio cuenta que el DL tipifica legalmente como “acoso” a actos de acoso que se ejercen de manera reiterada, así como a actos de acoso que se dan una sola vez. ¿No es una contradicción? ¿Cuál es la diferencia? En pocas palabras, en el caso de actos reiterados se tiene que probar que crean un peligro real o potencial para la víctima, mientras que en el caso de actos que se realizan una sola vez, se tiene que probar que el peligro se concretó y alteró la vida de la víctima.

Este tipo de diferencias, así se sean sutiles, hacen una gran diferencia para que las denuncias sean efectivas. Si estás planeando denunciar, asegúrate de recoger evidencia que demuestre el efecto que la violencia está teniendo sobre tu bienestar, tu vida laboral o tu seguridad.

Conoce la ruta de denuncia

No todos los delitos son perseguidos bajo el mismo proceso y debes informarte sobre la ruta de denuncia que debes seguir. Conocer esta diferencia te permite hacer un plan de denuncia más estratégico, ya que cada ruta tiene costos y beneficios distintos.

Por ejemplo, el acoso, acoso sexual y chantaje sexual son delitos de persecución pública y la ruta de denuncia se ve así. Esto significa que tú puedes acercarte a la Policía o al Ministerio Público para realizar tu denuncia. En este caso, te recomendamos que sólo vayas a la Policía si sólo quieres dejar constancia de lo ocurrido o si necesitas protección inmediata. Del caso contrario, presenta tu denuncia en el Ministerio Público (Fiscalía) para que el proceso sea más directo (si vas a la Policía ellos lo derivarán al Ministerio Público). No es necesario que contrates unx abogadx, ya que será la Fiscalía quien represente tus intereses ante un juez. No obstante, si alguien con conocimientos de Derecho puede acompañarte durante el proceso es preferible.

En el caso de la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, se sigue una ruta de denuncia distinta. Ha sido legislado como un delito de persecución privada, y esto significa que debes contactarte con unx abogadx que pueda realizar la denuncia ante el Poder Judicial. Esto significa que tú y tu abogadx tendrán mayor control sobre el proceso: pueden monitorear el proceso, presentar escritos y asegurarse de que avance más rápido. Sin embargo, este supone un costo adicional para las víctimas. Es en este sentido que es cada vez más urgente contar con abogadxs que puedan ofrecer asistencia legal y social a víctimas de violencia en línea de bajos recursos.

Conserva la evidencia

Apenas consideres que estás siendo víctima de un intento de acoso, acoso sexual o chantaje por internet, te recomendamos que conserves toda la evidencia posible. Te damos algunos tips.

1) No elimines los mensajes que has recibido

Si ver los mensajes es incómodo o doloroso para ti, pide ayuda a alguien de confianza. Recuerda que no estás sola y conservar la evidencia es indispensable para tu denuncia. Especialmente en el caso de aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp o Telegram, ya que los únicos lugares donde queda un registro de esos mensajes son los teléfonos móviles de los participantes en la conversación. Es decir, la empresa no conserva copias de los mensajes ni puede proporcionarlos a las autoridades.

2) Toma capturas de pantalla de los momentos clave

Asegúrate de que se vea la hora, nombres y cualquier otro dato que identifique a tu agresor o lo haga identificable. Si se trata de mensajes recibidos a través de aplicaciones de mensajería instantánea donde el identificador es un número de teléfono, como WhatsApp, tenemos una recomendación adicional. Borra el contacto de esa persona de tu libreta de direcciones y realiza las capturas de tal manera que se aprecie el número de teléfono completo de quien te ataca.

3) Constatación notarial

Si tienes los recursos y te sientes cómoda/o, también te recomendamos que certifiques las capturas de pantalla en cualquier notaría. Esto significa que un Notario Público da cuenta de que en la fecha en la que acudiste se apreciaban tales mensajes desde cierta cuenta enviados de la cuenta asociada a otra persona o número de teléfono. Esto hace que no se pueda poner en entredicho la existencia de esos mensajes ni su contenido en el futuro. Otra opción es que solicites una Constatación Policial en la Comisaría más cercana, donde también se de cuenta de lo ocurrido indicando fecha y hora. Esto te permitirá que tu evidencia se mantenga fuerte ante cualquier intento de tu agresor por falsear evidencia o desestimar la que presentes (ej. editando capturas de pantalla).

4) Copias de seguridad en línea

A veces el acoso se da a través de cuentas de Twitter, páginas de Facebook, blogs u otro tipo de webs accesibles al público. Si el acoso se da en un sitio web público, que cualquier podría visitar sin tener una cuenta en dicha red social o encontrar en un buscador, existen precauciones adicionales para conservar la evidencia. Aquí también puedes recurrir a un Notario o a la Policía, como te contábamos en la sección anterior. Adicionalmente, existen páginas web como https://archive.is o https://perma.cc para guardar una copia permanente en línea de la web, que permanecerá disponible de forma privada cuando la página original se borre o cambie. Esta herramienta es bastante útil para muchos los casos, incluyendo pornografía no consentida, y te permitirá guardar la evidencia de manera ordenada y segura. No obstante, no funciona con videos o audios.

5) Lista de evidencia

Cuando te acerques a denunciar, haz una lista de la evidencia que tienes y llévala impresa o tenla lista para enviarla por correo o compartirla con una memoria USB a quien toma tu denuncia. Acompáñate de una persona de confianza que, si es necesario, pueda ayudarte con los detalles que te pedirán al denunciar.

En Hiperderecho nos encontramos en el proceso de desarrollar nuevas herramientas legales que te puedan acompañar y apoyar en estos procesos. Decidas denunciar o no, ante todo, recuerda que no es tu culpa y que no estás sola. La violencia por internet sigue siendo violencia y es tu derecho a defenderte de acciones que dañan tu tranquilidad y seguridad.

Acércate a Tecnoresistencias para aprender más sobre cómo denunciar ó escríbenos a [email protected] si tienes preguntas.

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