Vivimos en internet bajo una regla silenciosa pero peligrosa: ya no dudamos de las cosas para buscar la verdad, sino que a veces elegimos creer en mentiras artificiales si estas nos dan la excusa perfecta para odiar. Con la llegada de la inteligencia artificial generativa y la cultura del rumor, el viejo dicho de «ver para creer» murió. El verdadero problema actual parece ser el hecho de que no es solo que la tecnología mienta bien, sino que preferimos la mentira cómoda antes que el hecho verificado. La verdad en internet ha dejado de ser un terreno común para convertirse en un accesorio que acomodamos a nuestros prejuicios.

Encargada de Comunicaciones e Imagen
Egresada de Comunicación Audiovisual por la Pontificia Universidad Católica del Perú y cineasta de terror en formación. En mis tiempos libres vuelo sobre una tela.





