Conoce la Declaración de Panamá de Ciencia Abierta

A fines de octubre, participé representando a Hiperderecho en el evento “El rol de la Ciencia Abierta para alcanzar la educación de calidad en la región” organizado por Fundación Karisma, Centro de Internet y Sociedad de la Universidad del Rosario (ISUR) y el Sistema de Información para la Biodiversidad (SiB Colombia) en la ciudad de Panamá, en el marco del Foro Abierto de Ciencias de América Latina y el Caribe 2018.

Más de treinta académicos, activistas y practicantes de Ciencia Abierta asistimos a este encuentro para discutir y acordar los puntos claves que deberían ser incluídos en políticas públicas de Ciencia Abierta de la región. A la conclusión de la reunión se creó un documento vivo titulado Declaración de Panamá de Ciencia Abierta que se encontrará abierto a comentarios y sugerencias hasta el 15 de diciembre de 2018 y se abrirá a adhesiones después del 10 de enero de 2019.

¿De dónde viene la Ciencia Abierta?

La Ciencia Abierta es una propuesta que surge a raíz de otros movimientos que promueven el acceso público al conocimiento mediante el uso de tecnologías de la información, como el Acceso Abierto, la Educación Abierta y los Datos Abiertos. Entre ellos, el Acceso Abierto ha logrado la mayor popularidad y alcance en los últimos veinte años. Entender su trayectoria nos permite analizar de dónde viene la ciencia abierta y cómo se apoya en una lucha continua por la democratización del conocimiento.

El movimiento de Acceso Abierto surgió en rechazo a la creciente privatización y mercantilización del conocimiento científico dentro del modelo de revistas por suscripción. Como muchos estudiantes e investigadores comprueban a diario, casi todo el conocimiento publicado en revistas académicas está controlado por empresas privadas (como Elsevier, Wiley, Taylor and Francis, entre otras) y permanece inaccesible para todas aquellas instituciones, universidades o estudiantes que no puedan pagar los altos precios de suscripción. Estos paywalls no sólo limitan el acceso al conocimiento, sino también generan una situación de desigualdad: sólo las instituciones con mayores recursos, como empresas y universidades “de élite”, tienen acceso a este conocimiento como insumo para producir más investigación. Como resultado, existe un desbalance histórico en el que la mayor cantidad de publicaciones en revistas “de alta calidad” se producen en Norte América y Europa, mientras que el conocimiento generado en el resto del mundo permanece invisible en estas revistas.

Mapa del mundo de acuerdo a cuantos artículos científicos (publicados en revistas de empresas privadas) produjo cada país hasta el 2001. Extraído del blog The Conversation. También ver: mapa actualizado con datos hasta el 2011.

La solución a este problema no es lograr que más investigación global se publique en revistas académicas privadas, sino desafiar el paradigma de que sólo se puede encontrar conocimiento científico de calidad en ellas. El movimiento de Acceso Abierto, apoyado por organizaciones como DOAJ (Directory of Open Access Journals), se ha dedicado los últimos años a persuadir a investigadores y estudiantes para que apuesten por un modelo de Acceso Abierto, con el objetivo de que más personas se puedan beneficiar del conocimiento que producen. Además, considerando que muchos investigadores publican en revistas privadas para poder acceder a oportunidades laborales, el Acceso Abierto también promueve métricas de impacto, prácticas editoriales y modelos de publicación que les aseguren que publicar su investigación de manera libre y gratuita no perjudica su impacto o calidad.

En los últimos 20 años se han logrado muchos avances alrededor del mundo, pero Latinoamérica se ha destacado por ser pionera y referente global en Acceso Abierto. Respondiendo al desbalance histórico mencionado anteriormente y buscando una mayor visibilidad para la investigación producida en la región, se crearon dos portales regionales de revistas de Acceso Abierto: SciELO (Scientific Electronic Library Online) y Redalyc (Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal), que hasta el día de hoy dan acceso gratuito y visibilidad a investigaciones de calidad financiadas por el Estado. Así nos convertimos en la primera región en el mundo en establecer su propio ecosistema de publicación en Acceso Abierto.

El Acceso Abierto también se practica y difunde en nuestro país. En el año 2013, Perú fue uno de los primeros países de la región donde el Acceso Abierto se impulsó legalmente con la aprobación de la Ley de Repositorios Digitales (Ley Nº 30035). Desde la entrada en vigencia de esta Ley, se volvió obligatorio que toda investigación financiada con recursos del Estado en temas de ciencia, tecnología en innovación sea conservada y preservada en repositorios digitales de acceso libre y gratuito para todos los ciudadanos. Perú también forma parte de la red regional de repositorios LA Referencia, junto a Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, México y Costa Rica, que busca la interoperabilidad de repositorios de universidades públicas y privadas, para que el conocimiento que se produce en todas las universidades de esos países pueda ser libremente compartido y accedido por estudiantes, investigadores y académicos de toda la región.

Del Acceso Abierto hacia la Ciencia Abierta

“Reconocemos que para abrir la ciencia se requiere ir más allá del Acceso Abierto. Necesitamos recuperar el rol protagónico de la sociedad y reivindicar el derecho legítimo de los ciudadanos a producir y beneficiarse de la ciencia, la tecnología y la innovación.”  – Declaración de Panamá, 2018

Sin embargo, pronto fue evidente que promover el Acceso Abierto a la investigación no era suficiente. Si bien los esfuerzos de este movimiento buscan el ampliar el acceso al producto final de una investigación, no dan acceso al público al proceso de producción de conocimiento. La Ciencia Abierta nace como una propuesta que plantea cambiar esta dinámica, dándole acceso al público no sólo al producto final de la investigación, sino también facilitando su participación en todas las etapas del ciclo de investigación: desde la formulación de la agenda de investigación, al levantamiento, procesamiento y análisis de los datos y hasta la aplicación de este conocimiento.

Ilustración sobre el proceso de ciencia abierta tomado del informe: Reconocer, conectar y actuar: porque la ciencia la hacemos todos. Soacha-Godoy, K. y Gómez, N. (Compiladoras). Bogotá, D.C. 2 y 3 de noviembre de 2016, 53 pp]

Existen varias motivaciones para practicar Ciencia Abierta, pero una de las principales es promover la participación de los ciudadanos y amplificar sus voces en la formulación de las agendas de investigación. El objetivo es que mediante un proceso abierto, participativo y colaborativo , el conocimiento que se produzca en una sociedad refleje las necesidades, los intereses y las realidades de un público más amplio, sobre todo de aquellas poblaciones que han sido históricamente excluidas de estos procesos. Como fue propuesto por la Red de Ciencia Abierta y Colaborativa para el Desarrollo (OCSDNet), una ciencia más inclusiva puede potenciar el desarrollo sostenible y el bienestar social y ambiental de las comunidades que la practiquen. En ese sentido debemos definir qué políticas y capacidades deben existir para facilitar estos procesos de colaboración e inclusión.

La Declaración de Panamá: Ciencia Abierta en Latinoamérica

¿Cómo podemos fomentar procesos, prácticas, infraestructuras y valores que instalen una ciencia más abierta, democrática, inclusiva y colaborativa, orientada a abordar las necesidades de desarrollo de Latinoamérica? Esta pregunta fue el punto de partida de la formulación de la Declaración de Panamá. En respuesta, nuestra declaración toma una posición crítica que se cuestiona: ¿para qué practicamos Ciencia Abierta en Latinoamérica? ¿Quién lidera estos procesos y cómo podemos afianzar procesos de inclusión y colaboración para que cada vez sean más los que participen? Esperamos que este documento sea usado como un referente para la construcción de políticas públicas a lo largo América Latina y el Caribe.

Puedes encontrar la declaración completa aquí, pero resaltamos los siguientes puntos (extraídos y adaptados de la declaración misma).

La declaración:

  • Reafirma la importancia del conocimiento como un bien público que nos pertenece a todos los ciudadanos, no sólo a quienes pueden pagar por él. Que el conocimiento sea un bien público es fundamental para fortalecer la democracia, la libertad y la justicia social en la región, así como una herramienta clave para la construcción de la ciudadanía.
  • Busca fortalecer el Acceso Abierto; fomentando el uso más amplio de revistas y repositorios interoperables abiertos, el uso de licencias abiertas en investigaciones financiadas por subvenciones públicas y la construcción de indicadores de evaluación abierta aprovechando la trayectoria y las capacidades ya instaladas en América Latina y el Caribe.
  • Promueve incentivos y modelos de evaluación que reconozcan a quienes introduzcan componentes de Ciencia Abierta a sus investigaciones, y  que faciliten la colaboración participación equitativa  entre actores científicos y comunidades sociales en procesos de investigación.
  • Impulsa el desarrollo de procesos de ciencia ciudadana para fortalecer la apropiación social del conocimiento; fomentando su participación activa en los procesos de construcción de agenda y prioridades de investigación, así como la generación y la reutilización de conocimiento científico en la vida diaria.
  • Llama a la formulación de políticas enfocadas en erradicar las desigualdades sociales en los procesos de generación de conocimiento y que cierren las brechas de participación por razones de raza, etnia, discapacidad o género, impulsando una ciencia que atienda la justicia social y también reconozca las asimetrías epistémicas entre los países.
  • Propone que Ciencia Abierta se oriente al desarrollo de la región: El objetivo final es que la colaboración entre diversos actores académicos y no académicos lleve a la resolución de problemas comunitarios mediante procesos de ciencia ciudadana e innovación de código abierto.

¿Cómo te puedes involucrar?

Te invitamos a que:

Si te gustaría conversar sobre cómo podríamos movilizar este movimiento en Perú, no dudes en contactarte con nosotros.

Directora de Investigación

Bachiller en Desarrollo Internacional y Sociología por la Universidad de Toronto (Canadá).

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