Escribo este artículo a un mes de haber participado de la onceava edición del Foro de Gobernanza de Internet, que este año se realizó entre los días 6 y 9 de diciembre en Guadalajara, México. Para los que no saben de lo que estoy hablando, hice una pequeña introducción sobre el mismo en esta entrada del año pasado. Allí, comenté mi primera participación en este evento y las impresiones que tuve de lo que vi y oí durante aquella semana. Sugiero leerlo primero y luego volver aquí.
Un año antes, en el Foro de Gobernanza en Joao Pessoa (Brasil), había mucho en juego. El mandato de las Naciones Unidas que había iniciado en 2005 llegaba a su fin y con él la urgencia de mostrar que el modelo de múltiples partes interesadas estaba cumpliendo su propósito. En su hora de la verdad, y con la limitación de no ser un espacio deliberativo, el Foro cumplió y fue todo lo que dice el manual: Un lugar de encuentro, de debate y también de confrontación en pie de igualdad. Esto ciertamente contribuyó a facilitar la renovación del mandato en la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, un mes más tarde.
Con el Mandato renovado por 10 años más y sin la presión de probarse a sí mismo, el Foro de Guadalajara fue, en mi opinión, un espacio de transición. La mesa se ha vuelto más grande, hay nuevos jugadores y las cartas han vuelto a repartirse. Han aparecido nuevos temas de discusión. Procesos como los de IANA han llegado a su fin. El modelo de gobernanza se expande. Y ahora el Foro deja la región de Latinoamérica y vuelve a Europa. Como lo explica Israel Rosas, miembro organizador del evento, es el Fin de un Ciclo. Sin embargo, hay cosas que no han cambiado y a esas quiero referirme.

Ex Director de Políticas Públicas (2013-2020)
Bachiller en Derecho por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.




