Internet no es un espacio aparte de la vida de las niñas, niños y adolescentes (NNA): es parte de cómo estudian, se informan, se organizan y se cuidan. Por eso, desde Hiperderecho buscamos una mirada intergeneracional sobre el espacio cívico digital y sobre el desarrollo y uso de las tecnologías. Esa mirada nos lleva a algunas preguntas incómodas como, ¿quién decide cómo es el Internet que habitan las NNA? Y, sobre todo, ¿Las están escuchando?
Un camino recorrido
En Hiperderecho, antes de F5, tuvimos acercamiento previos a las NNA, como con la investigación desarrollamos en 2022: Brechas digitales de género en adolescentes. Esta investigación mostró que el acceso a las tecnologías está atravesado por la infraestructura, la accesibilidad y la asequibilidad, y también por un fuerte sesgo de género entre adolescentes varones y mujeres. También en 2023 y 2024 ejecutamos Desafío Digital. Con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo y en alianza con los clubes de ciencias de CONCYTEC, las y los estudiantes desarrollaron soluciones digitales para sus comunidades y colegios. El equipo ganador fue el de las niñas del colegio Juana Alarco de Dammert (Miraflores, Lima). Con la metodología liderada por Clara Cubas, confirmamos algo clave: contar con las voces directas de las infancias y adolescencias, sin condescendencia ni paternalismo.
Ese aprendizaje dialoga con lo que plantea desde el 2009 el Comité de Naciones Unidas para los Derechos del Niño: participar no es solo ser consultada/o, sino que su opinión sea tomada en cuenta en los asuntos que le afectan.
Un contexto que no es neutral
F5 se desarrolla en un contexto hostil para las infancias y adolescencias. En los últimos años, la «protección de la niñez» se ha instrumentalizado desde movimiento conservadores y antiderechos, civiles y religiosos, así como por el mismo Poder Legislativo, para restringir derechos y libertades como la educación sexual integral, el acceso al aborto terapéutico y la respuesta eficaz frente al bullying y la violencia sexual. Esto puede parecer lejano al internet, pero no lo es. Desde la pandemia de COVID-19, la tecnología atraviesa la educación, la salud, la socialización y la protección. Cuando las políticas públicas se diseñan sin las voces de las adolescencias, se corre el riesgo de que las decisiones (vigilancia, prohibiciones, controles) las excluyan en lugar de protegerlas. La Observación General N.º 25 lo dice con claridad: los derechos de la niñez también se ejercen y se vulneran en el entorno digital (Comité de los Derechos del Niño, 2021). Por eso, la falta de educación sexual integral en la currícula peruana no es un tema ajeno a internet: es parte del mismo problema (UNESCO, 2018).
¿Qué es F5 y quiénes lo hacen posible?
F5 es nuestro proyecto piloto de ciudadanía digital para y con adolescentes. Nace en el marco de nuestra participación en el programa de fortalecimiento de capacidades para la sociedad civil por y para las niñas, niños y adolescentes en el Perú, que lidera Save the Children Perú con el financiamiento de la cooperación sueca. La idea surgió al escuchar a las propias adolescentes del programa, quienes señalaron la ciudadanía digital como un tema urgente.
La convocatoria recibió más de 31 postulaciones de distintas regiones del país. Solo dos fueron de varones, un dato que también nos invita a pensar qué perfiles se acercan a estos espacios y por qué. El piloto reúne hoy a nueve adolescentes de Huánuco, Ucayali, Ayacucho, Lima, Piura, Junín y Tacna, y se estructura en tres ejes: (i) Ciudadanía digital y derechos digitales: Construimos colectivamente qué entendemos por derechos digitales, desde un enfoque de derechos humanos sin adultocentrismo ni antropocentrismo. Nos inspira una educación que no deposita contenidos, sino que parte de la experiencia de quienes aprenden; (ii) Memoria digital: Junto a WikiAcción Perú y con herramientas de Wikimedia, conocemos que y como se registra la huella digital, cómo se cuentan las historias de cada territorio y qué queda registrado. Queremos un archivo vivo desde la mirada de las adolescencias peruanas. Esto implica cuestionar qué conocimiento se considera válido y quién lo produce; finalmente, (iii) Tecnología, ambiente y cambio climático. Este eje se desarrollará en las próximas semanas con la colaboración de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) y Cuencas Sagradas. Exploramos el consumo de agua a través de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, la extracción de recursos que sostiene la infraestructura digital y el uso de herramientas de vigilancia contra quienes defienden los territorios. Buscamos imaginar un internet sostenible para el planeta y no solo para las personas, en diálogo con el horizonte del buen vivir.
De forma transversal, el programa incorpora un enfoque de género que cuestiona la misoginia, la homofobia, el clasismo, el racismo y cyberbullying a lo largo de sus seis sesiones obligatorias. Además, ofrece sesiones alternativas, como talleres sobre violencia de género en línea y sobre inteligencia artificial.
Este es solo el inicio para F5
Al terminar el programa, acompañaremos a las adolescentes de F5, a diseñar actividades de comunicación e incidencia local y regional, a replicar lo aprendido en sus comunidades. Apostando por un internet intergeneracional, libre y seguro, con enfoque de derechos humanos, pensado para todas las personas y para el planeta.
Les compartimos algunas preguntas que abordamos con las NNA, que pueden ayudar a resignificar el poder de este tipo de proyectos:
- Cuando decimos «proteger» a las adolescencias en Internet, ¿estamos protegiendo sus derechos o controlando sus libertades?
- ¿Qué historias de tu territorio no están en Internet? ¿Quién decidió que no estuvieran?
- ¿Qué costos ambientales y humanos tiene la tecnología que usamos a diario y que casi nunca vemos?
- ¿Cómo sería un internet diseñado con las infancias y adolescencias, y no solo para ellas?
Síguenos para conocer los avances de F5, comparte esta nota en tus espacios y ábrete a escuchar a las adolescencias de tu entorno. Su voz ya está transformando el internet que habitamos.

Oficial de Activismo
