Durante la semana pasada se ha dicho y escrito mucho sobre la orden judicial que ordena a Apple colaborar con el FBI para acceder a los datos del iPhone de uno de los autores de la masacre de San Bernardino. La negativa de Tim Cook, CEO de la compañía, ha sido apoyada y criticada desde diferentes frentes.
Sin duda es un tema polémico, pero sobre todo complejo. Por ello, quizás lo peor que se puede hacer para aproximarse a una mejor comprensión del asunto es separar los hechos actuales (el pedido del FBI y la negativa de Apple) de sus consecuencias. Ambos están íntimamente ligados y encierran dentro de sí debates que no son nada nuevos como el de seguridad vs. privacidad o el de los backdoors promovidos por el gobierno de Estados Unidos.

Ex Director de Políticas Públicas (2013-2020)
Bachiller en Derecho por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.



