La reciente encíclica del Papa León XIV ha generado una discusión poco habitual fuera de los círculos de tecnología y el ecosistema digital: la relación entre inteligencia artificial, dignidad humana, concentración de poder, derechos fundamentales y democracia. Más allá de las convicciones religiosas que cada persona pueda tener, resulta difícil ignorar un hecho: varias de las preocupaciones que hoy ocupan titulares internacionales son las mismas que organizaciones de derechos digitales, academia, periodistas y sociedad civil venimos advirtiendo desde hace más de una década.
