Del 23 al 27 de junio se llevó a cabo el Foro de Gobernanza de Internet 2025, edición Noruega. Desde Hiperderecho pudimos participar en este espacio para compartir nuestra mirada sobre la gobernanza de internet desde Perú y como parte de la sociedad civil, articulándonos también con otras organizaciones de la región.
Este año, Lillestrøm fue la ciudad anfitriona del Foro de Gobernanza de Internet: un foro organizado por Naciones Unidas desde 2006 para discutir sobre cuestiones relacionadas con Internet desde un enfoque de múltiples partes interesadas. ¿Qué significa esto en la práctica? La idea clave detrás de este modelo es que Internet no está bajo el poder de un solo tipo de actor: los distintos grupos (“partes interesadas”), desde su campo de acción –o, incluso, desde las tensiones entre ellos–, dan forma a Internet sin que esté bajo el mando de uno solo.
En el último año, en el Congreso se han presentado alrededor de diez proyectos de ley relativos a la seguridad en línea para niñas, niños y adolescentes (NNA). En estos, las y los congresistas buscan una finalidad común: proteger a los NNA de los riesgos en internet. Ya sean peligros como el cyberbullying o el grooming, el tratamiento sistemático de sus datos personales o sensibles, y amenazas a su salud mental por el uso prolongado de redes sociales o videojuegos.
Desde Hiperderecho hemos trabajado en diferentes ocasiones con infancias y adolescencias (NNA), y junto a especialistas en pedagogía hemos desarrollado metodologías lo suficientemente atractivas y significativas para ellas.
En lo personal, gracias a esas experiencias y a lecturas académicas y papers, me he dado cuenta de que una de las mejores maneras de aprender es a través del juego. Ese juego puede ser ordenado, virtual o analógico.
El pasado sábado 31 de mayo y domingo 1 de junio se llevó a caboResistencias expandidas, una iniciativa de la Red de Artistas Disidencia. Este encuentro donde activistas, gestoras culturales, y personas de la comunidad LGTBIQ+ trabajamos colectivamente para construir estrategias frente a los fundamentalismos que, en este momento histórico, intentan arrebatarnos nuestras libertades.
El día 27 de mayo se publicó la decisión del Consejo Asesor de Contenido de Meta (Oversight Board) a raíz de una publicación en Facebook que contenía una foto generada con IA en la que aparecía una defensora de derechos humanos peruana con el rostro ensangrentado.
Cada 17 de mayo se conmemora el Día Mundial de Internet y el Día contra la Homolesbotransbifobia. La primera tiene sus raíces en una iniciativa ciudadana en España, impulsada en 2005 por la Asociación de Usuarios de Internet (AUI), y rápidamente se expandió a América Latina, articulando eventos entre instituciones públicas, privadas y ciudadanas. Ese mismo año, la propuesta llegó a la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información en Túnez, donde se solicitó a las Naciones Unidas declarar oficialmente la fecha.
El reciente escándalo de falsificación de firmas para la afiliación de partidos políticos ha captado la atención pública, y con razón. Casos emblemáticos como el de Primero La Gente, Perú Primero, Voces del Pueblo, entre otros, han evidenciado prácticas sistemáticas de uso indebido de los datos personales de miles de peruanos, generando indignación y desconfianza hacia todo el sistema electoral. Sin embargo, mientras los reflectores apuntan directamente a las organizaciones políticas y sus prácticas fraudulentas, existe un problema subyacente, más profundo y estructural, que apenas comienza a ser reconocido: el sistema de consultas en línea de Reniec.
En los últimos años, los Estados de Latinoamérica y el Caribe han incorporado modificaciones en sus Códigos Penales para cubrir algunas modalidades de la violencia de género facilitada por las tecnologías, como el acoso sexual, chantaje sexual o la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento. Asimismo, otros han implementado acciones de política pública para prevenir conductas de violencia digital basada en el género, como mesas de diálogo, guías informativas sobre violencia digital, capacitaciones a funcionarios y campañas mediáticas contra la violencia digital.